La junta directiva tiene un papel esencial en la supervisión del compliance. Aunque la administración ejecutiva es responsable de operar el negocio día a día, el órgano de dirección debe asegurarse de que la empresa cuente con un sistema adecuado para identificar, prevenir, gestionar y responder a riesgos de cumplimiento.
Compliance no es solo una función técnica. Es una dimensión del gobierno corporativo. Por eso, la junta directiva debe verlo como parte de su responsabilidad estratégica y no únicamente como un asunto del área legal, auditoría o recursos humanos.
Una junta que no pregunta por compliance puede dejar a la empresa expuesta a riesgos legales, financieros, reputacionales y operativos. En cambio, una junta que entiende su rol puede fortalecer la confianza, mejorar la toma de decisiones y proteger el valor de la organización.
¿Cuál es el rol de la junta directiva en compliance?
La junta directiva no debe administrar cada política ni intervenir en todos los casos internos. Su rol principal es de supervisión, orientación y exigencia de rendición de cuentas.
Esto incluye:
• Aprobar lineamientos generales de ética y compliance.
• Supervisar los principales riesgos de cumplimiento.
• Asegurar que exista una función de compliance con recursos adecuados.
• Revisar reportes periódicos sobre el sistema.
• Preguntar por denuncias, investigaciones y acciones correctivas.
• Evaluar si la cultura de integridad está funcionando.
• Exigir independencia y acceso suficiente a información crítica.
• Dar seguimiento a riesgos que puedan afectar la reputación.
• Promover una relación adecuada entre compliance, auditoría y alta dirección.
La junta debe evitar dos extremos: desentenderse completamente del compliance o involucrarse en la operación diaria de manera que debilite la independencia del sistema.
Compliance y gobierno corporativo
Un buen sistema de compliance fortalece el gobierno corporativo porque permite que la empresa tome decisiones con mayor información, control y transparencia. También ayuda a ordenar responsabilidades internas y a definir qué conductas son aceptables.
Desde la perspectiva de la junta, el compliance debe conectarse con temas como:
• Estrategia empresarial.
• Gestión de riesgos.
• Reputación corporativa.
• Sostenibilidad.
• Relación con terceros.
• Cultura organizacional.
• Control interno.
• Auditoría.
• Responsabilidad de administradores.
• Continuidad del negocio.
Cuando el compliance se integra al gobierno corporativo, deja de ser un documento y se convierte en parte del sistema de dirección de la empresa.
Preguntas que la junta debería hacer
Una junta directiva efectiva no necesita conocer todos los detalles operativos del sistema de cumplimiento, pero sí debe hacer las preguntas correctas. Las preguntas revelan prioridades y obligan a la organización a preparar información útil.
Algunas preguntas relevantes son:
• ¿Cuáles son nuestros principales riesgos de cumplimiento?
• ¿Qué áreas tienen mayor exposición?
• ¿Tenemos un mapa de riesgos actualizado?
• ¿El código de ética se aplica realmente?
• ¿Cuántas denuncias recibimos y sobre qué temas?
• ¿Cómo protegemos a quienes reportan irregularidades?
• ¿Qué terceros representan mayor riesgo?
• ¿Compliance tiene independencia suficiente?
• ¿La alta dirección respalda el programa?
• ¿Qué indicadores muestran si la cultura ética está funcionando?
• ¿Qué acciones correctivas se han implementado?
• ¿Qué riesgos nuevos debemos considerar?
Estas preguntas deben hacerse de manera periódica. No solo cuando ocurre una crisis.
Reportes de compliance para junta directiva
Uno de los problemas más comunes es que la junta recibe información excesiva, técnica o poco útil. Un reporte de compliance para junta debe ser claro, ejecutivo y orientado a decisiones.
Un buen reporte puede incluir:
• Principales riesgos de cumplimiento.
• Cambios regulatorios relevantes.
• Avance del plan anual de compliance.
• Estado de políticas críticas.
• Resultados de capacitaciones.
• Denuncias recibidas y clasificación general.
• Investigaciones relevantes, sin exponer información innecesaria.
• Acciones correctivas implementadas.
• Evaluación de terceros críticos.
• Indicadores de cultura ética.
• Necesidades de recursos.
• Decisiones que requieren aprobación o seguimiento.
La junta no debe recibir únicamente reportes descriptivos. Debe recibir información que le permita entender riesgos, priorizar acciones y exigir responsabilidades.
Independencia de la función de compliance
Para que la junta pueda supervisar adecuadamente, la función de compliance debe tener un nivel razonable de independencia. Esto significa que debe poder reportar riesgos relevantes sin temor a represalias, bloqueos internos o conflictos de interés.
La independencia puede reforzarse mediante:
• Acceso periódico a la junta o a un comité delegado.
• Presupuesto adecuado.
• Autoridad para solicitar información.
• Protección frente a presiones comerciales.
• Participación temprana en decisiones de alto riesgo.
• Posibilidad de elevar asuntos críticos.
• Separación adecuada respecto de áreas que puedan generar conflicto.
La independencia no significa aislamiento. Compliance debe trabajar con el negocio, pero sin perder capacidad de advertencia y supervisión.
¿Debe existir un comité de compliance?
En algunas empresas, la junta puede crear un comité específico de compliance, ética o riesgos. En otras, estas funciones pueden integrarse al comité de auditoría o al comité de gobierno corporativo. La decisión depende del tamaño, complejidad y nivel de riesgo de la organización.
Un comité puede ser útil cuando la empresa tiene:
• Operaciones reguladas.
• Presencia en varios países.
• Alta interacción con sector público.
• Riesgos relevantes de corrupción o lavado de dinero.
• Cadenas de suministro complejas.
• Exposición reputacional significativa.
• Canales de denuncia activos.
• Necesidad de certificaciones o estándares internacionales.
Lo importante es que exista un espacio formal donde se revise compliance con seriedad y continuidad.
Errores frecuentes de la junta directiva
Algunas juntas creen que compliance es un asunto operativo que no requiere su atención. Otras reciben reportes, pero no hacen preguntas ni dan seguimiento. Ambas situaciones pueden debilitar el sistema.
Errores comunes son:
• Revisar compliance solo una vez al año.
• Limitarse a aprobar políticas sin verificar implementación.
• No preguntar por recursos.
• No conocer los principales riesgos de cumplimiento.
• No recibir información sobre denuncias o investigaciones.
• No exigir indicadores.
• Ignorar riesgos de terceros.
• No documentar discusiones relevantes.
• No capacitar a los miembros de junta en compliance.
• Tratar los temas éticos solo como asuntos legales.
Una junta que no se involucra razonablemente puede perder visibilidad sobre riesgos que afectan directamente a la empresa.
Capacitación para miembros de junta
Los miembros de junta también deben recibir formación en compliance. No basta con capacitar a colaboradores operativos. Quienes toman decisiones estratégicas necesitan entender los riesgos, responsabilidades y estándares de conducta esperados.
La capacitación debería cubrir:
• Principios básicos de compliance.
• Responsabilidad de administradores.
• Riesgos de corrupción y soborno.
• Conflictos de interés.
• Canal de denuncias.
• Gobierno corporativo.
• Riesgos de terceros.
• Cultura ética.
• Reportes e indicadores.
• Rol de la junta frente a investigaciones internas.
La formación debe ser práctica y enfocada en decisiones reales, no únicamente normativa.
Conclusión
La junta directiva tiene un rol central en el compliance. No debe operar el sistema, pero sí debe supervisarlo, hacer preguntas, exigir reportes, asegurar recursos y promover una cultura de integridad desde el gobierno corporativo.
Cuando la junta toma en serio el compliance, la empresa gana claridad, control y confianza. Cuando lo ignora, los riesgos pueden acumularse hasta convertirse en crisis legales, reputacionales o financieras.
En Altivus Compliance acompañamos a juntas directivas, órganos de gobierno y alta dirección en el diseño, evaluación y fortalecimiento de sistemas de compliance adaptados a la realidad de cada empresa.
